Datos personales

Mi foto
amelia
Esto es solamente un juego de palabras.
Ver todo mi perfil

lunes 21 de diciembre de 2009

Ya solo quiero descansar.



Ya solo quiero descansar.
No me imagine que mi vida iba a transcurrir así, ni por un asomo de un instante, pensé que esta sería mi vida, no me veo a mi siendo niña y corriendo con mis dos trenzas al viento, y ahora ya mujer, pensé, pensaba que todo era posible, y que al ser mayor todo se solucionaría, todo seria del color del arco iris, pensé que al correr por la noche, o de madrugada para alcanzar los 10 años las estrellas serian más brillantes, y el día mas largo, descubriría los secretos del cariño y que el futuro no existía, pues solo vivía el presente, y corría como una loca por las montañas, por el campo abierto, mirando al cielo y pidiendo a voz en grito cumplir 10 años para que todo lo pudiera entender. El dolor ocurría porque era pequeña y no tenia potestad ni tan siquiera para hablar, solo era una niña que no llegaba a los 10 años y donde siempre te mandaban a callar, solo al cerrar los ojos, me imaginaba mi vida perfecta donde todo tenia música de fondo y yo era feliz, no habría ausencias, no habría adioses, habría familia, habría hogar, y habría amor, y por eso, aunque solitaria, era una niña que nunca me aburría, ponía los brazos en mi regazo, cerraba los ojos, y dejaba que las horas pasarán, nadie podía entrar en mi y ver mi felicidad.
Cumplí los 10 años y no me acorde que quería llegar a ellos, simplemente corría, simplemente iba de un lado a otro, otra ciudad, otros amigos, mas hermanos, mas tierras, mas sueños, y siempre pensando que la vida se podía crear., que la vida se podía elegir, que la vida estaba mas allá.
No me esperaba encontrar esto, no me esperaba encontrar el camino lleno de cajas de pandora, que al abrirlas se llevaban parte de una, parte de los sueños, y todos tus años, no me esperaba ver como los caminos se oscurecían, como se estrechaban, como a veces ni había salida, ya ni sabia como llegar al fin, porque ya no sabía cuál era el fin, sencillamente me perdí en los sentimientos, y en la fría noche llore. Amanecía de nuevo, y el día seguía, como las horas, los minutos, los segundos, y fueron pasando los años, y llegue a la misma noche de las estrellas en el campo, pero ya la esperanza de llegar a ser yo con los años, no estaba, porque en su lugar, solo quedaba una mezcla de sentimientos, de dolor, de alegrías, de decepciones, de verdades y mentiras, mentiras de la vida, de las personas, y justo en la misma piedra llore, y una fina niebla me envolvió, fría como la escarcha, fría como justo antes del amanecer, sentí como el corazón se cerraba, sentí un crujido dentro de el, sentí el dolor lacerante, sentí la frialdad, sentí el abandono, sentí que me había quedado sola en esa montaña de los sueños, y que ninguno de ellos se había realizado, y que me había equivocado, no era que tenía que crecer para ser feliz, para sentir, simplemente tenía que haber corrido a casa, pero mi casa estaba lejos, como todo lo que yo quería, y que solo lo podía ver en mis sueños, y hoy al mirar todo aquello, y de estar cansada de seguir las estrellas en la noche, de seguir los latidos de mi corazón, de creer en lo que nadie ve, de enarbolar la bandera de la verdad, de haberme jugado la felicidad por ello, y ver que he perdido, y ver que solo mi casa esta si cierro los ojos, me doy por vencida, y no caminare mas, solo cerrare los ojos para que el sol no me dé en ellos, y como no me queda nada por vivir, y me cuesta tanto hacerlo, me conformare con lo que tengo, y esperare sentada o de pie, es lo mismo, a que terminen mis años, a que pase mas el tiempo para que ni me acuerdo de lo vivido, y que me olvide por siempre de lo que es el amor y los sueños por cumplir, sencillamente envejeceré, y que la muerte sea misericordiosa conmigo y me lleve pronto, para poder cerrar mis ojos para siempre e irme al hogar, donde solo allí fui feliz.
La crueldad de la vida se repite en historias de miles de niñas, donde destruyeron su mundo con mentiras, con codicia, con egoísmo y todo ello, envuelto en fino papel con el lazo que ellos llaman verdad.
Amelia

martes 15 de diciembre de 2009

Vals de amores rotos


Solo me apetece bailar contigo este vals, y decirte lo mucho que te amo, lo mucho que te ame, mientras doy mil vueltas en esta plaza de mi vida, donde tú no estás nunca, giro y giro, y vuelvo a girar, esperando encontrar tu boca junto a la mía, y mientras mis manos entallan el fino hueso del aire de la muerte, de la muerte rota por la vida, por la vida que sentí en mis venas cuando me tocaste el corazón, y luego la fría muerte cuando tu vida de la mía se alejo, lloro mientras me calzo los botines y me arremango mi falda de volantes y mientras me balanceo junto a los violines de los muertos, los que no están, los que nunca estuvieron, los que no sienten, los que matan por la espalda y se esconden en las tumbas, los que andan con putas y las enraman como a vírgenes en fiestas de pueblo en agosto, y bailo y bailo, con mi vals de todos los desamores, que uno es igual a todos, pues el desamor tiene la misma letra siempre, y su música es ya conocida y pedida por todos en este baile melancólico y triste que es el desamor de la locura, y detrás de tu tumba llore-
Simplemente me apeteció escribirlo y bailarlo.
A Juanito que nos lo dedico

martes 8 de diciembre de 2009

A todos mis amigos, Feliz Navidad, de corazón



En este año que se va, donde todos hemos luchado por un mundo mejor, por un bienestar mejor, donde muchos hemos conseguido logros, otros no tanto, y otros estamos en camino de ello, donde hemos tenido que tomar decisiones, algunas dolorosas, otras liberadoras, otras de adioses, y otras de bienvenidas, nos encontramos todos juntos, buenos, malos, no tan buenos y no tan malos, con el corazón casi hinchado de alegría y de esperanza que cada navidad toca a nuestra puerta, porque la navidad es eso, un latir de amor y esperanza en todos los corazones del mundo, un esperar un mundo mejor, donde todo se detiene por un momento y solo se respira el olor de las campanillas de esos duendecillos verdes y rojos de la navidad. Sé que para muchos no ha sido fácil, no es fácil, sé que muchos hemos perdido parte de nuestro ser con este año, otros en cambio han llenado ese hueco de su vida con otra nueva, han llegado a sus metas, pero todos, como he dicho, nos paramos en esta fiesta, y al calor de la mesa, ya sea pobre o rica, brindamos por estar todos juntos, y como no, añorar a los que faltan, como decimos mis hermanas y yo, brindamos por los que están y por los que no están, y así dejamos que este adviento pase y nos envuelva con la estola de la esperanza, de que siempre va a ver un mundo mejor, siempre será mejor al llegar la mañana, que siempre después de la tempestad viene la calma, después del amor roto, viene la tranquilidad del alma, después de todo perdido, empiezas a construir la esperanza, que cada día es un reto, y que al final lo que nos queda son las acciones, las buenas acciones, eso es lo que nos llena el alma, no lo material, no el dinero, no las propiedades, ni los lujos, ni las fiestas, sino el cariño, el autentico amor y cariño de unos hacia otros, y así, con ese pensamiento que un día todos seremos uno, y que siempre habrá un mundo mejor, quiero desearles feliz navidad, porque el amor no es un vestido de lujo, es algo que se lleva por dentro y se nos ve por fuera, se lleva en el corazón,
A todos mis amigos, Feliz Navidad, de corazón.

viernes 4 de diciembre de 2009

Pensamientos, nada más, solo pensamientos.


Nunca tuve yo crisis de los años, no pase ni la de los 30, ni tan siquiera la de los 40, no me planteaba que yo dejaba de ser yo por cumplir años, mi vida se regía por o estoy bien, o estoy mal, o estoy en tierra de nadie, que siempre era esa época saliendo de una para buscar la estabilidad, lo que si creía con 20 era que la juventud terminaba ahí, y lo que yo no sabía era que el alma nunca envejece, por eso más de una idiotez cometí, pensando que se me acababan las pilas del reloj, o que el agua del florero ya no servía, pero claro eso son fallos de juventud, de ignorancia, no sabía lo que tenia, mi capacidad para crecer y para vivir, pensaba que todo era para siempre, el trabajo, la pareja, las situaciones, no me daba cuenta que las estaciones pasaban y dejaban todo un cambio en un ciclo mutable. Veía todo como la agonía que esto no ha de pasar nunca, y me aguantaba con esa resignación que te paraliza para buscarte a ti misma, para caminar, o simplemente para soñar y crear mi vida. Aguantaba trabajos duros, o simplemente callaba por miedo, y no me daba cuenta que si yo quería todo eso podía cambiar con solo quererme un poco más, nadie te decía que hicieras esto o lo otro para defenderte, sino al contrario, calla y aguanta, el mes que viene lo cobraras igual, y asi mas de un descalabro de mi cuerpo y de mi mente, hicieron el cansancio crónico que arrastramos los que tragamos mucho mecha por un jornal.
En estos tiempos donde es duro para muchos, y a veces parece que somos mayoría y otras minoría, me digo que si hay un antes y un después de mis años, una crisis que no sé dónde ponerla, con la económica o con la personal, se supone que ya a los casi 50 una tiene que estar formada y asentada en la vida con todo, incluso si hasta tienes suerte de viuda, alegre claro, viuda alegre cobrando una paga, pues para mí no hay honor más digno y más relajado que ser la viuda, de lo que sea, pero viuda, da ese toque de distinción con cuenta bancaria en movimiento, y bueno ahora me veo casi cansada de vivir y con los pies también cansados de caminar, queriendo hacer cosas a veces, otras sin querer hacer nada, y otras perderme para siempre en mi y no salir al mundo de fuera, se supone que mi edad es dorada como cuando cosechas el trigo, en pleno verano, maduro, crujiente y con ese olor que te da la todo lo bueno que se hará con é, como el pan crujiente y de leña, o el dulce de azúcar, o la ensaimada de nata, o el mantecado, o el queque de mi madre.. Ahora simplemente veo las cosas desde otro lado de mi, quizás ese lado no estuvo nunca, y apareció de repente, o quizás estaba, pero dormido., igual es la madurez, puede que sea eso, pero esta madurez solo me da por pensar en descansar y en apenas moverme, y a veces, cuando soy libre de mis obligaciones, de cargarme la mochila al hombro y tirar millas siempre hacia el norte, mirando la estrella Polar, porque ya la brújula del corazón se me paro en ese espacio infinito del abismo del dolor, y como ya nunca miro ahí, pues no puedo ver hacia donde me dirijo, y por eso siempre miro al cielo, esperando ver la señal a seguir, como si fuera un marino, como si fuera un caminante nada mas.
Veo por el amor de la sangre, la de los hijos, que estoy todavía viva, que me mantiene en pie el amor y lo que significo para ellos, y es entonces cuando me doy cuenta que vender el alma por ellos mereció la pena, quizás ese sea el motivo de mi camino con piedras, húmedo y frio a veces, con piedras grandes o rocas, o otras cálido y tibio, con arena y gravilla, otras en cambio era un camino tranquilo, como un paseo, y otras en cambio, parecía que nunca iba a salir del laberinto.
Aun así muchas veces, cuando siento la luz plateada en el cielo, y veo a la luna en todo su esplendor, como anoche, alzo mi mirada tras la ventana, o me asoma a la azotea, veo las estrellas tililar de pasión y me digo que hace una noche maravillosa, que siempre en diciembre se ven las noches más claras, que un amago de esperanza empieza a subirte del estomago al corazón, como si tratara del preludio del amor, es solo entonces, cuando me siento viva y joven, me confundo con la noche y me hago una con ella, intento quedarme con ello en mi retina, y con esa imagen duermo esa noche, y las siguientes.
Pensamientos, nada más, solo pensamientos.
Amelia.

lunes 23 de noviembre de 2009

A veces todo no está perdido.



A veces me gusta mirar hacia atrás como en una vuelta de foto, y me quedo paralizada, como cuando se congela una imagen en la televisión o en el video, me quedo en ese tiempo por segundos eternos, como casi en otra vida, en otro estado, y en otra situación, todo parece tan lejano, como lejanos los sentimientos que una vez enraizaron mi sentir, a veces me gusta mirar atrás, porque solo la alegría permanecía allí, la alegría y la esperanza, iban juntas de la mano, unidas por el amor,
A veces no se me hace tan duro la vuelta a la foto, porque simplemente veo felicidad en ellas, y es entonces donde la nostalgia me envuelve con su estola de gracia infinita y me concede por segundos eternos, esa sensación de saber que todo pasara, y que solo quedara la imagen congelada, juntos con los sentimientos que se creó.
A veces y solo a veces si miro hacia atrás, solo veo alegría, y eso me gusta, quizás porque para vivir se necesita sueños, pero para sobrevivir a ellos, se necesita simplemente volver la vista atrás, sentirlos y recordarlos.
A veces todo no está perdido.
Amelia

viernes 13 de noviembre de 2009

Esta es mi oda, a mi váter y su cadena salvadora.



Larga cadena que tira, la cisterna, de toda la porquería, elemento indispensable, de toda vida saludable, querido váter hermoso, que sería de mi casa sin tu desalojo.
Hoy te canto a ti, porque eres discreto, cumplidor y necesario, no eres mi alcoba donde duermo, ni mi cocina preciosa, ni mi sofá de cuero, ni me tele grandiosa, solo eres un váter humilde, acogedor y necesario, y por eso, cuando me aprietan las ganas, es lo primero que hago por las mañanas,
Así quisiera yo por momentos, tirar de todas las cadenas de los malas pensamientos, de las malas obras y las acciones, de los malos recuerdos, los malos tiempos también, y con mi cadena tirare,
También mis vomitonas, mi váter ha engullido, cuando las borracheras de pena y olvido, hacen bilis con el páncreas, y el estomago revuelto, hacen una pota hedionda y una alivio, y si llegas a tiempo a vomitar dentro de ese bendito elemento, te arrodillas como si fuera un santo, y con las manos mientras tanto, te aferras a las tapas del váter, como si ella fuera protectora, como si fuera un salvavidas, como si fuera tu madre querida.
Tanto le tengo que agradecer al váter y mi cisterna, que cuando pueda me hare un buen baño, con asideras grande y fuertes, con colores claros y alegres, con estrellas de mar y sus caballitos, y alguna caracola, la mierda que se la lleve el agüita, y una cadena con luces de colores, para que cada qué vez que tire de ella, me alegre los sinsabores,
También si pudiera a veces, me tiraría al váter de cabeza, o lo que es lo mismo, todo lo que llevo en ella,
Ya sé que es otoño, tiempo de castañas, de la hoja caída, y preludio en los chinos, de la boyante y dando por culo, la bendita navidad, pero no estoy yo para guirnaldas ni peladillas, no estoy para farolillos, ni para los tan atragantados polvorones, no estoy para Papa Noel, made in Taiwan, ni tan siquiera para ver los romanos del belén de todos los parques, no estoy para nada de eso, solo para tirar de mi cisterna, bendecir que tengo agua caliente, y que no se me ha atascado el baño, que eso si que es una putada, porque ni puedes cagar, y toda la casa, huele que es una gozada.
Esta es mi oda, a mi váter y su cadena salvadora.
Noviembre 2009,
La Mely you

jueves 13 de agosto de 2009