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Tenía una escalera al cielo, un perro que mordía, una azotea para ver la palmera saludarme y un viento que jugaba con mi pelo, y de vez en cuando palabras que escribía de corrido para que no se escaparán con mis pensamientos, y por eso quise que a veces dejarlas aquí, por si alguién venía a recogerlas.......

lunes, 8 de diciembre de 2014

La Carta




  


Anoche, después de mucho tiempo, volví a soñar contigo, hacía años que no lo hacía, pero fue tan vivida tu presencia, tan claro cuando me decías que solo era una visita y ya no estabas, que un dulce recuerdo, me dejo la pena al despertar, y así, me acorde de ti,
Una gran ola de amor, lleno de pleno el centro de mi pecho, y se fue extendiendo mas, y más, porque los amigos de verdad, el amor de verdad, nunca muere, y siempre está contigo…y así fue cuando paseaba al perro me permití pensar en ti, y sentir todo ese gran amor, que me diste y llevo en mi, y llorando te dije, que ganas tengo de volver a verte de nuevo, y te eche de menos como hacía años que no lo hacía, y pensé en la carta, en la que me entregaron con las demás, pero esa, estaba gastada de tanto leerla y llevarla en el bolsillo, y después de leerla, me llamaste y me dijiste que tenía que escribir…
Me he permitido sacarlo del sobre de tus cosas, y volver a tocarla y leerla, no siempre una siente el amor en todo su corazón, no siempre se tiene ganas de ver a un amigo en el cielo.

Las Palmas, 1-2-2002
La verdad es que me he sorprendido, pues no solo tengo tus fotos en mi cuarto, sino tu primera carta con fecha del 13-10-82, tus acuarelas, un posters, y dos postales hechas por ti, y no me había dado cuenta que tenía todo eso.
Soy una mujer practica, y me conmueve a mi misma hasta que punto he sido fiel a tu recuerdo, después de tanto ir y venir, de vivir, me llena de plenitud y felicidad, como si el tiempo, es un aliado en los buenos sentimientos, y como peina la pena y la convierte en recuerdo. Ahora sé que todo tenía que ser así, y créeme, lo volvería a hacer todo de nuevo, porque pienso que mereció la pena, no gane entonces, fui la gran perdedora, pero con el tiempo, gane yo. Hay sensaciones, sentimientos que duran segundos, que llenan más que toda una vida de mediocridad.
A ti también te debo en la mujer que soy ahora, , y por eso te estaré siempre agradecida, por todo lo que vivimos, y aprendí contigo.
Querido amigo, como te he querido, ni te lo imaginas, si, por supuesto que sufrí, , llore mucho, aprendí a perder, y a no odiar, pero tú tienes una bonita familia, una mujer encantadora, y dos hijos que los quieres con toda tu alma, y eso me reconforta, y me digo que mereció la pena, el sufrir, porque tú eres feliz. ¿Qué lugar ocupo yo en todo esto?, pues simplemente el estar por siempre en tu corazón, como tú en el mío.
Nunca volviste, es verdad, pero nunca te fuiste, porque siempre te quedaste en mí.
Sé que lo que te estoy diciendo te rompe el alma, pero siento que te lo tengo que decir, posiblemente nos volveremos a ver, y tanto tu como yo, estaremos más en paz con nosotros mismos. Ya no soy aquella chica rubia que estaba en la Playa de las Canteras, ahora soy yo, simplemente Mely, mujer.
Me encantara de nuevo recorrer Paris y verlo con tus ojos, y tú sentirlos con mi risa, que te llenara el alma de campanillas de plata, y ahora todo será diferente, simplemente me reconocerás como dual, y yo, que siempre lo he sabido, te acompañare en tu alegría,     
Con todo mi cariño, mely

1 comentario:

Neogéminis Mónica Frau dijo...

Reencontrar esos que fuimos en viejas cartas que guardan, tanto los pensamientos que dijimos como los que callamos, resulta ser una recompensa, un regalo que nos permite la vida para guarecernos en aquellos momentos en que nos asalta la melancolía.
Ha sido un placer reencontrarte, Amelia, después de tanto tiempo y con la excusa de sacar al aire una vieja carta que te despierta tanto sentimiento.
Gracias por compartirlo.
Un fuerte abrazo.
=D